17+2
Che bel giorno oggi, con la tua presenza così evidente.
La mia pancia cresce e tu ti fai sentire, oggi ancora di più... me ne stavo distesa a letto, in questo pomeriggio caldo di agosto, sonnecchiando a momenti, con papà al mio lato che guarda cose al computer. Relax.
Me ne sto distesa, supina e mani sulla pancia, ovvio!!
...e d'improvviso non solo i tuoi piccoli colpetti che da un po' mi fanno compagnia, ma un movimento chiaro, come un piccolo pesce che si gira e rigira sotto la mia mano, sotto i muscoli della mia pancia. Due capriole, un ben distinto segno inequivocabile della tua presenza fra noi.
Pequeño pez
Qué hermoso día el de hoy, con tu presencia tan evidente.
Mi pequeña panza crece y tu te haces sentir, hoy incluso más... Yo estaba tumbada en la cama, en esta calurosa tarde de agosto, dormitando a veces, con el papa a mi lado mirando cosas en el ordenador.
Reláx.
Estoy tumbada, supina y las manos en la panza, por supuesto!
Y de repente... no sólo tus pequeños toques que desde un rato me hacen compañía, sino un movimiento claro, como un pequeño pez que da vueltas y vueltas bajo mi mano, debajo de los músculos de la barriga. Dos voltaretas, un signo distintivo inconfundible de tu presencia entre nosotros.
Che bel giorno oggi, con la tua presenza così evidente.
La mia pancia cresce e tu ti fai sentire, oggi ancora di più... me ne stavo distesa a letto, in questo pomeriggio caldo di agosto, sonnecchiando a momenti, con papà al mio lato che guarda cose al computer. Relax.
Me ne sto distesa, supina e mani sulla pancia, ovvio!!
...e d'improvviso non solo i tuoi piccoli colpetti che da un po' mi fanno compagnia, ma un movimento chiaro, come un piccolo pesce che si gira e rigira sotto la mia mano, sotto i muscoli della mia pancia. Due capriole, un ben distinto segno inequivocabile della tua presenza fra noi.
Pequeño pez
Qué hermoso día el de hoy, con tu presencia tan evidente.
Mi pequeña panza crece y tu te haces sentir, hoy incluso más... Yo estaba tumbada en la cama, en esta calurosa tarde de agosto, dormitando a veces, con el papa a mi lado mirando cosas en el ordenador.
Reláx.
Estoy tumbada, supina y las manos en la panza, por supuesto!
Y de repente... no sólo tus pequeños toques que desde un rato me hacen compañía, sino un movimiento claro, como un pequeño pez que da vueltas y vueltas bajo mi mano, debajo de los músculos de la barriga. Dos voltaretas, un signo distintivo inconfundible de tu presencia entre nosotros.