20+3
Lucia. Questo il suo nome, la prima volta che lo abbiamo sentito ci è sembrata subito una coincidenza.
Poi è di Bottmingen, come nonna Susanne, e anche questo ci è piaciuto. Era come un'altra coincidenza.
L'appuntamento era oggi alle 18:00, ci arriviamo perfetti dopo il lavoro. Sono con papà, ne sono contenta, mi piace che ci sia sempre pure lui al mio fianco, ancora di più per le cose che riguardano L.
Saliamo le scale e sento dal fondo del corridoio una voce chiamare "Giulia?" e da lì segue una signora piccolina ma energica. Il viso sorridente e stretta di mano decisa.
Io Lucia l'avevo già incrociata e ci avevo scambiato due parole, ma troppo poche per farsene un'idea. Idea neutra che già si stava rovinando per un appuntamento disdetto da lei solo il giorno prima... Ma alla fine abbiamo deciso di dare una seconda possibilità. Con il senno di poi, ottima scelta!!
Parliamo un po' per conoscerci e non ci mettiamo molto a far uscire, con delicatezza, un po' di scontentezza per come siamo stati seguiti fino ad ora da Veronika. Era un argomento delicato, alla fine son colleghe, ma Lucia ha capito perfettamente. Lo ha capito ancora di più quando le ho detto che non mi hanno mai controllato il ferro e cose simili.
Si è poi stupita che non avessi già un ulteriore appuntamento fissato con Veronika, il classico: "Bene, ci vediamo in x settimane..." No, noi questo ce lo potevamo sognare... Invece con Lucia già abbiamo la prossima visita il 4 ottobre.
Si è poi stupita che non avessi già un ulteriore appuntamento fissato con Veronika, il classico: "Bene, ci vediamo in x settimane..." No, noi questo ce lo potevamo sognare... Invece con Lucia già abbiamo la prossima visita il 4 ottobre.
E' allora che sospirando e mi dice, bene, cominciamo di nuovo, cominciamo da qua.
Adesso devo solo aspettare il tempo che il laboratorio faccia le analisi e pure io avrò i miei esami del sangue completi!! :)
Altra cosa ottima è il fatto che lei parli italiano, non perfettissimo ma comunichiamo senza problemi, e questo soddisfa uno dei miei grandi requisiti.
Ci spiega inoltre che, dal momento che decidiamo di affidarci a lei, ci seguirà mensilmente fino al parto e che quindi non ci sarà più bisogno di vedere nessuna ginecologa. Evvai!!
Mi seguirà anche dopo il parto, per i famosi dieci giorni previsti e, nel caso scegliessimo il Bethesda-Spital, mi seguirebbe anche durante il parto, rassicurandoci che tutta la parte burocratica per il cambio di ginecologo (al Bethesda devi "portartelo" tu) lo farebbe lei, come parte del servizio. Ci consiglia inoltre un ottimo ginecologo che parla molto bene italiano. Altro grande punto!! Ci spiega poi che al Frauenklinik ci sono molti specializzandi in reparto, mentre al Bethesda ci sono solo medici con esperienza.
Mi seguirà anche dopo il parto, per i famosi dieci giorni previsti e, nel caso scegliessimo il Bethesda-Spital, mi seguirebbe anche durante il parto, rassicurandoci che tutta la parte burocratica per il cambio di ginecologo (al Bethesda devi "portartelo" tu) lo farebbe lei, come parte del servizio. Ci consiglia inoltre un ottimo ginecologo che parla molto bene italiano. Altro grande punto!! Ci spiega poi che al Frauenklinik ci sono molti specializzandi in reparto, mentre al Bethesda ci sono solo medici con esperienza.
Poi mi chiede se avessi fatto dei controlli della gravidanza in precedenza, e la risposta è stata chiaramente un: No!
Ci chiede se volessimo quindi farlo oggi e a me non sembrava vero...
Mi fa distendere, mi guarda la pancia, soavemente la tocca, la preme e mi spiega che l'altezza dell'utero è perfetta per la settimana nella quale sto, che alla 24ma sarebbe all'altezza ombelico, mentre attualmente è un po' più sotto...
E poi, la grande emozione, estrae l'apparecchio, ci mette un po' di gel e... e una piccola locomotiva che ad un ritmo sostenutissimo faceva sentire tutta la sua vita. Il battito rapidissimo del cuoricino di L., un cuoricino da 152 battiti al minuto.
Habemus Hebamme
Lucia. Este su nombre, la primera vez que lo escuchamos pareció sólo una coincidencia.
Además es de Bottmingen, como la abuela Susanne, y también esto nos gustó. Era como otra coincidencia.
La cita era hoy a las 18:00, llegamos perfectos después del trabajo. Estoy con Papá, estoy feliz, me gusta que siempre esté a mi lado, aún más para las cosas de L.
Subimos las escaleras y escucho una voz desde el pasillo llamar "Giulia?" y de allí sigue una pequeña pero enérgica señora. La cara sonriente y firme apretón de manos.
Yo ya me había cruzado con Lucía y había intercambiado unas pocas palabras, pero muy pocas para tener una idea de ella. Idea neutra que ya se estaba arruinando por una cita cancelada por ella el día anterior… Pero al final, decidimos darle una segunda oportunidad. Con la perspectiva del tiempo, una excelente elección!
Hablamos un poquito para conocernos y no tardamos mucho en dejar caer, suavemente, un poco de descontento por la forma en que fuimos seguidos hasta ahora por Veronika. Era un tema delicado no nos olvidemos que son colegas, pero Lucía entiende perfectamente. Se dio cuenta aún más cuando le dije que yo nunca he comprobado el hierro y similares.
Ademas se sorprendió de que no tuvieramos ya acordado otra cita ya con Veronika, el clásico: "Bueno, nos vemos en x semanas..." No, esto nosotros lo podíamos solo soñar... En vez, con Lucia ya tenemos la siguiente visita el 4 de octubre.
Es entonces que suspiró y nos dijo, bueno, vamos a empezar de nuevo, vamos a empezar desde aquí.
Ahora sólo tengo que esperar el tiempo que el laboratorio haga las pruebas y yo también tendré mis análisis de sangre completos! :)
Otra gran cosa es el hecho de que ella habla italiano, no muy perfecto, pero nos comunicamos sin problemas, y esto cumple uno de mis mayores requisitos.
También explicó que, desde que decidimos seguir con ella, la encontraremos una vez al mes hasta el parto, y así no habrá mas necesidad de ver a un ginecólogo. Yay!
Me va a seguir incluso después de dar a luz, en los famosos diez días prescritos, y si elegimos el Bethesda-Spital, me seguiría, incluso durante el parto, además nos aseguraba que todos los trámites para el cambio de ginecólogo (en el Bethesda tienes que "traerlo" tu) lo haría como parte del servicio.
También nos recomendó un buen ginecólogo que habla muy bien el italiano. Otro gran punto! A continuación, nos explica que el Frauenklinik hay muchos estudiantes que hacen prácticas, mientras que en Bethesda hay médicos sólo con experiencia.
Luego me pregunta si hasta ahora había hecho algunos controles del embarazo, y la respuesta es claramente un: No!
Nos pregunta si queríamos hacer un control hoy y a mi no me parece real...
Me tumbo, empieza a mirar mi pancita, la apreta, la toca suavemente y me dice que la altura del útero es perfecto para la semana en la que estoy, que sería a la altura del ombligo a la 24, y en la actualidad es un poco más a abajo...
Y luego, la gran emoción, saca el dispositivo, pone un poquito de gel y... y una pequeña locomotora a un ritmo sostenidisimo se escuchó en toda su vida. El rapidisimo latido del corazóncito de L., un corazón de 152 latidos por minuto.
Lucia. Este su nombre, la primera vez que lo escuchamos pareció sólo una coincidencia.
Además es de Bottmingen, como la abuela Susanne, y también esto nos gustó. Era como otra coincidencia.
La cita era hoy a las 18:00, llegamos perfectos después del trabajo. Estoy con Papá, estoy feliz, me gusta que siempre esté a mi lado, aún más para las cosas de L.
Subimos las escaleras y escucho una voz desde el pasillo llamar "Giulia?" y de allí sigue una pequeña pero enérgica señora. La cara sonriente y firme apretón de manos.
Yo ya me había cruzado con Lucía y había intercambiado unas pocas palabras, pero muy pocas para tener una idea de ella. Idea neutra que ya se estaba arruinando por una cita cancelada por ella el día anterior… Pero al final, decidimos darle una segunda oportunidad. Con la perspectiva del tiempo, una excelente elección!
Hablamos un poquito para conocernos y no tardamos mucho en dejar caer, suavemente, un poco de descontento por la forma en que fuimos seguidos hasta ahora por Veronika. Era un tema delicado no nos olvidemos que son colegas, pero Lucía entiende perfectamente. Se dio cuenta aún más cuando le dije que yo nunca he comprobado el hierro y similares.
Ademas se sorprendió de que no tuvieramos ya acordado otra cita ya con Veronika, el clásico: "Bueno, nos vemos en x semanas..." No, esto nosotros lo podíamos solo soñar... En vez, con Lucia ya tenemos la siguiente visita el 4 de octubre.
Es entonces que suspiró y nos dijo, bueno, vamos a empezar de nuevo, vamos a empezar desde aquí.
Ahora sólo tengo que esperar el tiempo que el laboratorio haga las pruebas y yo también tendré mis análisis de sangre completos! :)
Otra gran cosa es el hecho de que ella habla italiano, no muy perfecto, pero nos comunicamos sin problemas, y esto cumple uno de mis mayores requisitos.
También explicó que, desde que decidimos seguir con ella, la encontraremos una vez al mes hasta el parto, y así no habrá mas necesidad de ver a un ginecólogo. Yay!
Me va a seguir incluso después de dar a luz, en los famosos diez días prescritos, y si elegimos el Bethesda-Spital, me seguiría, incluso durante el parto, además nos aseguraba que todos los trámites para el cambio de ginecólogo (en el Bethesda tienes que "traerlo" tu) lo haría como parte del servicio.
También nos recomendó un buen ginecólogo que habla muy bien el italiano. Otro gran punto! A continuación, nos explica que el Frauenklinik hay muchos estudiantes que hacen prácticas, mientras que en Bethesda hay médicos sólo con experiencia.
Luego me pregunta si hasta ahora había hecho algunos controles del embarazo, y la respuesta es claramente un: No!
Nos pregunta si queríamos hacer un control hoy y a mi no me parece real...
Me tumbo, empieza a mirar mi pancita, la apreta, la toca suavemente y me dice que la altura del útero es perfecto para la semana en la que estoy, que sería a la altura del ombligo a la 24, y en la actualidad es un poco más a abajo...
Y luego, la gran emoción, saca el dispositivo, pone un poquito de gel y... y una pequeña locomotora a un ritmo sostenidisimo se escuchó en toda su vida. El rapidisimo latido del corazóncito de L., un corazón de 152 latidos por minuto.